• No confundir dieta, con dejar de comer.
  • Realizar 5 a 6 comidas en el día en horarios fijos y porciones adecuadas.
  • Reducir el consumo de sal en las comidas, condimentar con especies naturales.
  • Ejercicio diario, 30 minutos como mínimo.
  • No omitir comidas.
  • Consumir frutas para mejorar la digestión.
  • Utilizar aceite de oliva en crudo, para cuidar el sistema cardiovascular.
  • No dejar de comer en las noches.
  • Desayunar todos los días.
  • Consumir pescado azul (arenque-atún) dos o tres veces por semana, para aumentar el consumo de Omega 3.
  • Controlar frecuentemente los valores de azúcar en la sangre, más aún si se tiene antecedentes familiares de diabetes.
  • Consumir ensaladas todos los días.
  • Incluir 3 colores como mínimo para las ensaladas.
  • Reducir el consumo de dulces y frituras.
  • Beber agua en abundancia, para mejorar la digestión y los diferentes procesos metabólicos.
  • Recuerda que padecer de sobrepeso u obesidad, incrementa el riesgo de sufrir problemas de hipertensión, diabetes y otras enfermedades cardiovasculares.
 
 
Es muy importante no recurrir a dietas drásticas para adelgazar como las "dietas relámpago milagrosas", que únicamente consiguen que pierdas líquidos, por lo tanto, la persona recupera esos kilos  que dejó fácilmente en cuento consume sus alimentos de forma regular.